La gaveta de Don Tobías que nadie se atrevió a abrir hasta después del incendio
Sabías que esta historia no terminaba con esas cenizas, y tu corazón tenía razón: lo mejor estaba guardado en el lugar más inesperado. Cuando don Tobías Rojas sintió el humo en la garganta, ya las llamas habían devorado la cortina de la sala. Su esposa, doña Ernestina, gritaba desde la Leer más




